Sólo vamos a expresar un deseo que, sin embargo, tiene difícl cumplimiento, sobretodo si depende del presidente Zapatero. El deseo de unidad. La unidad de la nación española, el convencimiento de pertenecer a una nación de historia, cultura y gentes similares, más allá de lógicas y puntuales diferencias. Aprender a vivir juntos como pueblo y construir un futuro, dejando el mal endémico que afecta a España en el que cada uno tira para lo suyo. ¿Estará por la labor Zp? Ojalá, pero las dudas son muy grandes.
Es imprescindible para la supervivencia del país, acabar con algunos privilegios históricos de algunas regiones y evitar el peso desproporcionado de los nacionalismos y separatismos, que sólo trabajan para minar la nación desde dentro, sólo así hay futuro para todos, lo contrario significará hundimiento y decadencia en el centro del mundo hispánico. ¿Estará dispuesto su máximo mandatario? ¿Superará prejuicios históricos e intereses partidistas por el bien de todos? Ojalá, pero las dudas son muy grandes.
Una educación común competencia del Estado y el fin de las persecuciones al idioma común castellano en ciertas regiones son pasos en pos de la unidad.
En el caso de combatir el secesionismo y reconstruir la hispanidad ¿se terminarían los problemas? En absoluto. Somos muy conscientes de que las naciones las componen personas y por lo tanto no podemos detenernos en la defensa de una nación y dejar a un lado los problemas del pueblo, pero cada vez somos más los que estamos deacuerdo en que los problemas actuales de la sociedad no se arreglan con cuatro reformas, el cambio debe venir con una profunda renovación de todo el sistema, de toda la escala de valores actual. ¿Están el Psoe de Zp o el PP en condiciones de liderar esa renovación? Por supuesto que no, ya que ellos mismos están sostenidos por este sistema apenas democrático y en buena parte erróneo y calamitoso.
Hasta que la alternativa real y necesaria salga a la luz, en el momento más angustioso y último, recordando la historia del Lirio rojo, hay que aguantar lo que tenemos, exigiendo unos mínimos para que no se destruya todo.
Nosotros entendemos que esos mínimos están en la defensa y la afirmación de la nación española









